Andres (Andy)

Andres (Andy)

Mi Hijo es Andrés y le encanta que lo llamen “Andy” o “Maestro Andrés”. Ama la música en todos los ritmos. Cuando nació Andy nacimos con él y empezamos una nueva vida y entendimos que la vida es amor, es esperanza , alegría, inocencia y bondad.

Tener un niño con Síndrome de Down puede despertar una gama de sentimientos profundos y complejos en los padres y familiares. Al principio, puede haber una mezcla de sorpresa, incertidumbre y miedo ante lo desconocido. Sin embargo, con el tiempo, estos sentimientos pueden transformarse en una profunda sensación de amor incondicional, orgullo y admiración por los logros y avances del niño.

Las familias suelen experimentar una conexión especial y una mayor empatía hacia los demás. También pueden surgir desafíos y momentos de estrés, especialmente al enfrentar barreras sociales y de accesibilidad.

A pesar de los retos, muchas familias encuentran una fuente de fortaleza y resiliencia, aprendiendo a disfrutar de cada momento y celebrando las pequeñas y grandes victorias. En última instancia, tener un hijo con Síndrome de Down puede enriquecer la vida familiar y fomentar un ambiente de amor, aceptación y comprensión.